El reto
Las cartas de bienvenida posteriores al desembolso se generaban por lotes, los martes y miércoles en la mañana. El proceso consumía 8 horas-hombre semanales: recopilar los desembolsos, armar cada carta, revisarla y enviarla.
Para el cliente, la experiencia era peor: recibía su carta entre 1 y 3 días hábiles después del desembolso. Justo en el momento en que estrena su crédito y más atención espera, la primera comunicación de la entidad llegaba tarde.
La solución
Automatizamos la generación de punta a punta:
- La carta se genera automáticamente en el momento del desembolso — sin lotes, sin días fijos, sin esperas.
- Los datos del crédito se toman directamente de la operación: sin transcripción ni plantillas armadas a mano.
- El equipo solo hace seguimiento: unos 30 minutos a la semana para confirmar que todo salió bien.
Los resultados
- Dedicación del equipo: de 8 horas-hombre a 30 minutos semanales.
- Entrega al cliente: de 1–3 días hábiles a entre 1 y 120 minutos laborales después del desembolso.
- El lote de los martes y miércoles desapareció: cada carta sale cuando sale su desembolso.
La bienvenida dejó de ser un pendiente operativo y volvió a ser lo que debía: el primer contacto oportuno con un cliente nuevo.
Qué sigue
Aplicar el mismo patrón al resto de comunicaciones del ciclo del crédito — recordatorios, certificaciones, paz y salvos — para que cada documento salga en el momento del evento que lo origina, no en el lote de la semana.